Sinaloa pasa una crisis laboral, vinculada a la violencia que se ha intensificado desde septiembre del año pasado cuando comenzó un conflicto interno por el control del liderazgo del Cartel de Sinaloa entre las facciones de “Los Chapitos” y “La Mayiza”.
Esta violencia es mayor, incluso que durante el conflicto interno del Cartel en 2017. En los últimos 13 meses (septiembre 2024 – septiembre 2025), se han acumulado 2 mil 11 víctimas de homicidio doloso y feminicidio en la entidad.
Esto ha generado una pérdida histórica de empleos formales que prácticamente ya ha afectado dos años consecutivos. Éste es uno de los indicadores que muestra signos tempranos de la desaceleración económica en el estado, y lo profundo que es el daño en la economía local.
En 2024 desaparecieron 2 mil 394 empleos formales, y en los primeros nueve meses de 2025, se han perdido 10 mil 674 puestos afiliados al IMSS.
La pérdida es mayor incluso que la ocurrida durante la pandemia de COVID-19 en 2020, cuando desaparecieron 7 mil 342 trabajos formales.
Mientras persista la incertidumbre económica, la violencia en Sinaloa podría representar el inicio de un colapso económico de la entidad que compromete el bienestar de su población en el mediano plazo.


